Insiste Crastan: “Bátiz me violó”

La violinista suiza Silvia Crastan, quien acusa al director de orquesta Enrique Bátiz de haber abusado sexualmente de ella en 1996, asegura que, a pesar del trauma causado, buscó mantenerse en contacto con su presunto agresor para obtener una disculpa.

Bátiz, quien la habría violado en un hotel de Zurich, Suiza, envió el viernes al periódico REFORMA imágenes de una postal, de una carta y capturas de pantalla de mensajes en Facebook donde Crastan busca contactarlo en el 2000 y el 2016. Este material, a decir suyo, probaría su inocencia.
“Quería que se disculpara, que hiciera enmiendas. Pero no de una manera sexual, corrupta, o a la manera de ‘te haré una estrella del violín’; estaba buscando una amistad genuina. Esto es, de hecho, algo a lo que estoy acostumbrada a tener con mis colegas en Suiza y el Reino Unido”, explica la intérprete en entrevista.
En una declaración enviada a REFORMA, el ex director de la Orquesta Sinfónica del Estado de México (OSEM) niega las acusaciones y cuestiona que Crastan, de haber sido violada por él, tratara de contactarlo como lo hizo.
“¿Cómo puede decir eso? ¡Debería saberlo bien! Él vive en México, donde estadísticamente el 40 por ciento de las niñas o esposas experimentan abuso no consensual y tienen que soportarlo todas sus vidas. El problema es que soy una muy buena persona, que trata de darle a todos otra oportunidad, él lo sabe y confía en ello”, responde la violinista.
En las misivas del año 2000 y por Facebook, en 2016, Crastan entera a Bátiz de sus actividades y le actualiza sus datos de contacto.
“Hola Enrique. ¿Cómo estás? No he oído de tí en mucho tiempo. ¡Sería muy agradable saber algo! Aun tengo el mismo número de teléfono (…) Puedes llamarme cuando quieras. En julio iré otra vez a Porto para una audición para la Orquesta Nacional de Porto”, se lee en una de las cartas, escrita en inglés.
En los documentos que envió a REFORMA, sin embargo, Bátiz omitió que Crastan intentó contactarlo por Facebook antes de que realizara su primera denuncia en redes sociales.
“Quisiera tener alguna especie de compensación, porque he estado batallando psicológicamente durante los últimos 20 años, porque me violaste (…) no pude tocar el violín durante 10 años y todavía no puedo presentarme porque me dan ataques de pánico (…) quiero que tomes eso en cuenta y arregles una compensación por ello”, le escribió.
Bátiz fue buscado desde la primera publicación sobre el caso, pero declinó conceder una entrevista a REFORMA. En declaraciones a un medio, no obstante, asegura que Crastan le solicitó dinero.
“Compensación significa que se disculpe. No, jamás pedí dinero. Nunca pedí otra cosa que no fuera su aceptación de que hizo algo malo. Soy suiza y no estoy detrás del dinero. Tengo suficiente dinero”, indica la violinista.
Asimismo, Crastan rechaza que las cartas y capturas de pantalla prueben la inocencia de Bátiz, como él declara.
“Me forzó en Zurich a tener sexo no consensual, lo cual fue muy traumatizante para mí. Quiero que, al menos, reconozca eso”, declara.
A partir de que la acusación se hizo pública, la UNAM y la Universidad Autónoma de Nuevo León pospusieron conciertos que habrían sido dirigidos por Bátiz.

La Secretaría de Cultura del Estado de México puso también “a revisión” su nombramiento como director emérito de la OSEM.
Crastan descarta, de igual forma, tomar otras acciones legales.
“No estoy buscando dinero ni acción legal alguna hasta el momento. Lo que yo llamo ‘compensación’ es que quiero ver que lo que me pasó no fue por nada…quiero ver un cambio en las actitudes hacia las mujeres y quiero ver a Bátiz cambiar sus actitudes despóticas y misóginas”, concluye.

(Con información de REFORMA)

 

 

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